
Esta semana ha vuelto a ser protagonista el viejo tema de las actualizaciones Android. HTC anunciaba en Facebook que no actualizaría a Gingerbread el HTC Desire debido a que la falta de memoria originaría problemas con la interfaz HTC Sense. Posteriormente, HTC se veía obligada a rectificar por las quejas de sus usuarios y anunciaba que lanzaría la actualización aunque tuviera que recortar algunas de las aplicaciones de Sense. Con esto se vuelve a demostrar que para quien quiera disfrutar de la mejor expeiencia Android nada mejor que un terminal Nexus de Google. Quizás hoy en día con la abrumadora presencia de terminales Android en el mercado estos temas sólo importen a una minoría, pero por ese mismo éxito, es un número muy grande de usuarios, activos y conocedores de la tecnología, que por ejemplo, no entienden como no puede actualizarse un terminal que tiene un hardware a la altura de las últimas novedades del mercado que sí incorporan Gingerbread. Es de esperar que con la próxima versión de Android se solucionen por fin todas estas historias.


