
La libertad que rodea Android ha causado indirectamente un problema, el de la fragmentación, esto significa que en la actualidad conviven terminales con distintas versiones de Android, desde la 1.5 a la 2.1. Debido a temas como la variedad de hardware y a las personalizaciones de fabricantes y operadoras, las nuevas versiones del software no llegan por igual a todos los terminales. Pero según engadget, Google tiene planes para acabar con este problema, a partir de las próximas versiones de Android, Froyo y Gingerbread, el sistema será modular, sacando elementos y aplicaciones de su núcleo, de manera que estos componentes puedan ser actualizados de forma independiente desde el Market, como ya pasa con Maps, sin tener que esperar a una actualización por parte del fabricante u operadora de turno. Por otra parte, y según la misma fuente, parece que el ritmo de desarrollo de Android va a comenzar a relajarse, para centrarse en las aplicaciones y resto de características del sistema, lo que también beneficiará en que se uniformice todo el ecosistema Android.
Vía | engadget



Eso es una muy buena noticia, a ver si puedes acabar con la fragmentación porque ahora mismo que hayan terminales con la 1.5 aún…