
Estos días se pone a la venta en Estados Unidos el Kindle Fire, la tableta Android de Amazon, y los principales medios americanos ya han realizado las primeras revisiones del esperado dispositivo que confirman las sensaciones que causó el Fire en su presentación. Amazon ha continuado con esta tableta la estrategia que tanto éxito le ha hecho cosechar con los lectores electrónicos, reducir el precio de venta al máximo para asegurar la conquista del mercado y el consumo masivo de su contenido multimedia digital. Por ello ha buscado un diseño estándar, conservador y sencillo, similar a otras tabletas ya presentes en el mercado, y ha eliminado características técnicas que no sirvan para su cometido multimedia, así el Fire cuenta con pantalla de 7 pulgadas, procesador de doble núcleo a 1GHz, 512MB de RAM, WiFi, 8GB de memoria interna y una buena autonomía de batería, no dispone de conectividad 3G, ni de Bluetooth o GPS, tampoco cuenta con ranura para ampliar memoria. Con ello se consigue un ajustado precio de 199 dólares que convertirán sin duda al Kindle Fire en uno de los gadgets más vendidos de la campaña navideña, capaz de convivir con el iPad de Apple y de superar en ventas al resto de tabletas Android sin ningún problema, un sector del mercado que continúa sin despegar. Quizás para romper esa tendencia Google debería de repetir la estrategia de los terminales Nexus con una tableta que aunque no estuviera destinada a brillar en ventas, marcara el camino a seguir al resto de fabricantes estableciendo un dispositivo de referencia.